Antidepresivos opioides: duplicar el riesgo de una colisión mortal en el automóvil

En más de la mitad de los casos, los accidentes están relacionados con las dificultades de los conductores bajo opioides para mantenerse en su camino: exceden la línea blanca continua y golpean un vehículo en la dirección opuesta.

Los estadounidenses tienen más probabilidades de morir por una sobredosis de opioides que por un accidente automovilístico. El anuncio fue hecho el 14 de enero de 2019 por el Consejo Nacional de Seguridad, una agencia estadounidense responsable de la salud. Pero, ¿cuáles son los riesgos del uso de opioides para los conductores?

Un nuevo estudio publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA) muestra que la prescripción de opioides para el dolor y su absorción antes de conducir duplica el riesgo de un accidente mortal.

Cruce de línea, la principal causa de accidentes.

Investigadores de la Universidad de Columbia en Nueva York analizaron más de 18,000 accidentes automovilísticos fatales ocurridos entre 1993 y 2016, que involucraron a un total de más de 36,000 conductores. Encuentran que el uso de opioides recetados duplica el riesgo de una colisión fatal, independientemente de su nivel de alcohol en la sangre.

En el 54,7% de los casos, el accidente se debe a un cruce continuo de la línea blanca. Los conductores de opioides tendrían dificultades para mantenerse en el camino, pero este error de manejo es la causa de uno de cada cuatro accidentes fatales en los Estados Unidos.

Conductores bajo opioides más numerosos

En 1993, el 2% de los conductores responsables de un accidente fatal dieron positivo por opioides, en 2016 fueron el 7%. En todos los estados, está prohibido conducir después de consumir opioides, pero para los investigadores, es posible que muchos consumidores estén mal informados sobre la prohibición y los efectos secundarios de estos medicamentos.

Desde mediados de la década de 1990, Estados Unidos se ha visto afectado por la crisis de los opioides. Se prescriben cada vez más y causan más y más sobredosis. Si bien los opioides se recetan inicialmente para aliviar el dolor, muchos pacientes luego cambian a la adicción. Este flagelo afecta incluso a los más pequeños: entre 1999 y 2016, casi 9,000 niños y adolescentes estadounidenses murieron a causa de una sobredosis de opioides o medicamentos recetados.